Marketplace. E-commerce. ¿Es todo lo mismo? ¿O hay diferencias entre ellos? Estos términos usados en la actividad comercial suelen ser confundidos como si se tratasen de sinónimos, y no lo son. En verdad, son términos que expresan una parte de cómo se desarrolla la actividad comercial, razón por la que es necesario tener claridad con cada uno de ellos, aún cuando también están vinculados.

El marketplace es, como su palabra lo indica, un mercado en línea. En otras palabras, un espacio on line al cual se suben múltiples propuestas comerciales, sea porque hay varios proveedores ofreciendo sus productos, sea porque diversas tiendan se montan sobre esa plataforma. Para bajarlo a la realidad cotidiana, una especie de centro comercial en donde un arrendatario alquila el espacio para que, diversos comercios, instalen su negocio previo pago de un alquiler. En el marketplace, la “ocupación” de ese espacio está regida por otro tipo de condiciones para ser parte de él. En general, se trata de una comisión por ventas. Su ventaja radica en que se amplía el alcance, el acceso al gran público, inclusive el internacional, con un grado de confianza adicional y, en muchos casos, ahorro de costos operativos.

¿Y el e-commerce o comercio electrónico? Es la tienda virtual, sin más. Es posible desarrollarla mediante múltiples alternativas: por medio de la contratación de un desarrollador que se ocupa de ello, a través de una plataforma en la que es posible diseñar una tienda virtual mediante plantillas predefinidas, o dentro de un marketplace que ofrece la posibilidad de crear una tienda on line. Con excepción de esta última opción, las anteriores suponen que los ingresos que se obtienen van directo al dueño de la tienda. En el caso del marketplace, tal como se dijo más arriba, formar parte de él depende, por lo general, del pago de una comisión.

Ambos conceptos son complementarios. Pero, dado su alcance, el marketplace provee niveles de información mucho más potenciados que los obtenidos a través de una tienda virtual. Consolidar esos datos resultan fundamentales para realizar nuevos tipos de análisis que permitan desarrollar diversas estrategias de negocios orientadas a los distintos segmentos que forman parte del negocio, se trate de los clientes o, inclusive, de los proveedores.

Aquí es donde se debe poner especial atención. El 85% de las empresas en el mundo tiene problemas de conciliación, es decir, constatar la veracidad de los datos que se generan en las transacciones de toda la cadena de valor, sea en relación con los clientes o con los proveedores. Si alguno de los datos que se cargan en los sistemas es erróneo, todo el diagnóstico también lo será lo que se traduce en un diseño deficiente de escenarios de negocios, de pronósticos, de estrategia.

Los volúmenes de datos que generan los Marketplace deben ser gestionados, no hay duda de ello. El big data viene en ayuda de este problema. Pero para que la inteligencia de negocios realmente aplique será necesario contar con una gestión de datos adecuada, que permita determinar la veracidad de cada uno de ellos.

Las soluciones de gestión de datos o data management tal como Conciliac EDM, se plantean como las alternativas más confiables para resolver los problemas de conciliación, y prevenirlos. Permitiendo que los datos provenientes de distintas fuentes tal como bancos, medios de pago, bases de datos, ERP y distintas plataformas puedan ser integrados para, luego, consolidar, conciliar y procesarlos de manera automatizada, aliados como Conciliac EDM se convertirán en un factor clave para hacer crecer los negocios y mantenerlos saludables.