Comienza 2022 y las finanzas vuelven a estar en el centro de la escena, aunque a partir de ahora tendrán que enfrentar un período que se avizora con mayor crecimiento respecto de lo sucedido en 2020 y 2021. Si en los dos últimos años los CFOs debieron replantear los presupuestos cerrados a finales de 2019 y afinar el lápiz mes a mes para ajustar los números a las necesidades de las organizaciones en medio de una pandemia que lo desafió todo, ahora llega otro tiempo, y hay que prepararse para ello.

Esto se dará en un escenario de transformación digital, cuya aceleración comenzó en 2020 y continuará con el mismo ritmo, porque quedó claro que las entidades que no se digitalicen perderán competitividad y, por ende, salud económica y financiera. Razones por las que los CFOs deberán valerse de las herramientas tecnológicas (las de siempre y las más actuales), para acompañar este proceso e impulsar hacia adelante a las organizaciones.

Esto implicará, al mismo tiempo, mantener intocables ciertas premisas, como la de mejora de la eficiencia y reducción de costos. La tecnología se erige como la aliada para cumplir con los desafíos que imponen los escenarios locales, regionales y globales.

La robótica, la automatización, el Big Data, la inteligencia artificial (IA), la misma blockchain, y todo sistema de gestión conforman el combo de herramientas que permitirán a los CFOs manejar las múltiples variables cotidianas con eficiencia. En Argentina, por ejemplo, el 76% de los directivos financieros adoptan tecnologías digitales para mejorar el rendimiento de sus tareas, comportamiento que podría trasladarse a cualquier país de la región. Su empleo permite reducir los costos en hasta un 80% cuando se trata de asistentes digitales robóticos, una de las tecnologías que más adopción experimentará pues permite “automatizar o eliminar hasta un 40% del trabajo de contabilidad de transacciones”, detalló un informe de Accenture a lo que podría agregarse que todo esto debe estar enmarcado en una modalidad de trabajo soportada en metodologías ágiles.

El reporte también muestra lo que sucede en otros países, más allá de la región. En España, por caso, el 92% de los Directores Financieros viene indagando en estas tecnologías: Big Data, IA, blockchain. Están convencidos de que les permitirá obtener beneficios tanto para la compañía como para el ecosistema de negocios. Esto que sucede en España es relevante por cuanto el nivel de interés y exploración de estas tecnologías se ubica por encima del promedio global, ubicado en el 77%.

Las tecnologías de automatización, las herramientas de baja codificación y las de RPA (Robotic Process Automation) serían las que mejor se ajustan a esta afirmación. En especial aquellas que permitan automatizar, digitalizar, acudir a la robotización y soluciones de IoT, y virtualizar servicios.

Aquí aparece otro basamento que no se puede soslayar, y es el que se vincula con los comportamientos de los consumidores, que también adoptan cada vez más soluciones y servicios digitales para resolver su día a día. El volumen de transacciones e información que generan, aún cuando se trata del último eslabón de la cadena de valor, impactan en las organizaciones grandes, medianas y pequeñas, y es ahí donde el CFO debe contar con las herramientas que le permitan sacar provecho de lo que sucede a lo largo de la cadena para mejorar los costos y retomar la senda de la rentabilidad.

En medio de un contexto macropolítico que presentará inestabilidad junto a una pandemia que continuará provocando incertidumbre en determinados momentos, sin dudas es conveniente incorporar las demandas vinculadas con el consumidor digital y omnicanal, además de una perspectiva sustentable, ya que es a partir de ahí que se mejora la productividad y se potencian las inversiones en tecnología.

Esto es lo que marca, por su parte, el reporte de Accenture, que subraya que, en la medida en que se automatizan las tareas, “el personal de contabilidad puede invertir más tiempo, un 75% en vez del 25%, en decisiones de soporte, análisis predictivos y gestión del rendimiento”, características que, vale decir, se aprovechan con las herramientas de conciliación.

Sobre las herramientas de RPA, cuya adopción viene en franco crecimiento, un reporte de Gartner reveló que el 80% de los ejecutivos de finanzas las incorporarán, en ciertos casos, acompañadas de soluciones de machine learning.

Así como la llegada del COVID impuso a ciudadanos y gobiernos a contar con información en tiempo real, esa misma necesidad surgió en el ámbito de las organizaciones. La acelerada adopción de tecnologías provocada en 2020 y continuada en 2021 no tienen vuelta atrás; por el contrario, a partir de 2022 llega el momento de su consolidación y su mayor aprovechamiento. Las necesidades comienzan a cambiar en un nuevo escenario y transitar la senda de la eficiencia y de la rentabilidad en simultáneo es una exigencia en donde las herramientas tecnológicas mencionadas pueden hacer su contribución.