La seguridad de la información resulta fundamental en tiempos en donde crece la digitalización de los procesos en las organizaciones. Abordar la temática en distintos frentes permite contar con los dataos todo el tiempo y de manera segura.

“El petróleo del siglo XXI, el blanco de ataques diarios”, “la clave para encarar los negocios”, “el secreto mejor guardado de las grandes compañías digitales”… Todas estas expresiones les caben a los datos. Sin dudas, el insumo básico de cualquier compañía en pleno siglo XXI, de cuya integridad depende su salud.

Hablar de datos implica hablar de ciberseguridad. En 2020, el año de la pandemia, los ataques informáticos crecieron de manera exponencial: el mundo se movía gracias a Internet y sobre esas redes se concentraron las amenazas como nunca antes había sucedido en la historia. La acelerada transformación digital que trajo el COVID implicó que muchos procesos pasarán a esos entornos sin más. Y esto explica que en los primeros 8 meses de 2021 los ciberataques se hayan incrementado un 24% en América latina en la comparación interanual, de acuerdo al Panorama de Amenazas elaborado por Kaspersky.

Programas maliciosos, intentos de intrusión, ataques de denegación de servicio, amenazas sobre dispositivos personales y profesionales, phishing, ransomware… la lista es larga. Sin importar de qué tipo de ataque se trate, lo que siempre está en el centro del escenario es el valor de los datos ya no sólo en la concepción de su apropiación -que pareciera ser el interés principal de los atacantes- sino también en qué tan segura está toda esa información digitalizada que siempre debe estar disponible para acudir a ella en el momento en que se la necesite.

¿Qué pasa con los procesos de virtualización que se encararon en las organizaciones para seguir operativos en pandemia y para continuar ganando agilidad en la nueva normalidad? ¿Qué pasa con esos datos que forman parte de procesos robotizados y automatizados? ¿Qué tan confiables pueden resultar los datos que alimentan ese continuum de digitalización si del otro lado los delincuentes informáticos ensayan todo el tiempo nuevos métodos para vulnerar sistemas y hacerse de esa información?

Las preguntas surgen porque otro estudio de Kaspersky mostró que más del 50% de los consumidores, incluidas las empresas como tales, abandonaría a un proveedor de servicios en línea si sufriera algún tipo de violación de datos, y el 63% dejaría de utilizarlos por miedo a que su proveedor venda la información a terceros.

Es la razón por la que cobran valor aquellos sistemas que protegen y validan esos datos que forman parte del combustible de la empresa y que, a la hora de conciliarlos, aportan veracidad y seguridad en distintos frentes: porque hay certeza sobre esos datos que se vinculan entre sí y, porque al mismo tiempo, cuentan con la suficiente protección como para no quedar expuestos a las vulnerabilidades que inexorablemente también crecen con los mayores niveles de digitalización y virtualización.

Las herramientas de conciliación, al estar instaladas en los dispositivos de las empresas,  permiten no sólo tener control sobre la carga de datos y prevenir cualquier tipo de ataque, sino -y vale la pena insistir- garantizar la fiabilidad de esa información que resulta fundamental para la operatoria diaria de las organizaciones.

Contar con sistemas que prevengan y eviten los ataques convive perfectamente con la conciliación de datos, aún cuando esta se nutra de datos que se generen en entornos virtuales. Es más: se potencian.

De ahí el valor de acudir a proveedores que tengan claro que la seguridad de la información lleva a trabajar en distintos niveles e instancias. No se trata sólo de apuntar a un espacio o ir en un solo sentido. Es necesario contar con un abordaje de 360º en términos de seguridad de los datos para que ese combustible cotidiano siempre cumpla con los estándares de calidad más elevados que se requieran.

Al proteger la información que luego pasa por sistemas de conciliación que garantizan su fiabilidad, la organización también gana en términos de seguridad legal, administrativa y financiera, y por ende, en seguridad del negocio.

Las herramientas de Conciliac permiten tener en cuenta los diversos aspectos involucrados en la seguridad de los datos y colaborar no sólo con una empresa más segura en los términos clásicos sino con mejores perspectivas a la hora de tomar decisiones de negocios basadas en ellos.