“Bienvenido al área de Finanzas del 2020. Finanzas está haciendo cosas que nunca antes había podido gracias a las tecnologías digitales. El acceso a datos multidimensionales de punta a punta permite una visibilidad total de los datos de la empresa y de los clientes. ¿El resultado? La organización financiera evolucionará de un centro de reportes, control de gastos y contabilidad llevada con hojas de cálculo, a un poderoso centro de análisis predictivo que crea valor al negocio”. Este es el futuro que David A.J. Axson, analista de Accenture, nos describía en 2015.

Estamos a poco menos de un año del 2020, y sus predicciones no parecen tan equivocadas ni lejanas. Los complejos sistemas de información heredados (legacy) poco a poco están siendo reemplazados por modernas plataformas en la nube, que proporcionan herramientas versátiles de planeación, reporteo y análisis. La adopción de herramientas robóticas (RPA) y aprendizaje automático (Machine Learning) no solo han proporcionado mayor velocidad a los procesos, sino ha liberado tiempo de los colaboradores para permitirles hacer un mejor análisis predictivo y soporte a las decisiones estratégicas.

Sin embargo, tengo la sensación que estos cambios han llegado más rápido de lo que esperábamos. Por un lado, tenemos un conjunto de profesionales que vivieron con esos sistemas heredados y limitados, aprendieron a programar y a entender esos complejos sistemas e hicieron verdaderas maravillas con sus hojas de cálculo. Estos profesionistas entienden muy bien el negocio y mantienen conectada a la organización con los socios, proveedores, reguladores y autoridades, pero en muchas de las ocasiones van a contracorriente tratando de asimilar la ola de cambios tecnológicos que toca todos los días a su puerta. Y por el otro lado, hay una camada de jóvenes egresados de las Universidades que no temen a los sistemas en la nube y tecnologías emergentes; de hecho, ellos estudiaron y utilizaron la nube y sus recursos de manera nativa mientras estudiaron su carrera y tuvieron sus primeros trabajos y prácticas profesionales. Entienden la tecnología rápidamente, y conectan con facilidad las necesidades con soluciones que existen en el mercado. Son jóvenes menores a 30 años muy capaces, que están abiertos a nuevas formas de hacer las cosas y que desafían nuevos paradigmas.

El resultado de esta mezcla generacional son organizaciones que se encuentran a la mitad de un cambio radical en la manera de operar, de modo que puedan responder a los retos del mercado, predecir su comportamiento y ser resilientes. Todo al mismo tiempo.

¿Cuál es la combinación ideal de cualidades y habilidades que necesitan estas organizaciones? Para responderlo, revisemos el estudio “Agile Finance Revealed” que condujeron Peter Simons y Lori A. Sexton en 2017, que por una parte toma una fotografía de la nueva manera en que operan las organizaciones ágiles y, a partir de esta radiografía, nos describen cómo es un líder de finanzas ágil y qué características en común tienen.

Empecemos por definir qué es una organización ágil. Para Simons y Sexton, una organización ágil tiene al menos tres atributos: estar alertas de manera constante y estratégica, tener la capacidad y flexibilidad para implementar cambios, y ser adaptables en los medios que utiliza para mejorar continuamente su desempeño. En este contexto, los autores encontraron que estas organizaciones ágiles contaban con líderes financieros que mostraron un nivel “excelente” en habilidades de planeación financiera y análisis, y adicionalmente contaban nuevas y menos tradicionales habilidades financieras tales como:

  • la Visualización de datos.
  • Conocimiento y experiencia con Big Data y Analytics.
  • Habilidades para influir en su organización.

Otra característica común entre los líderes ágiles de finanzas es la implementación muy avanzada en sus empresas de:

  • Tecnologías en la nube para acelerar la modernización de las finanzas.
  • Servicios empresariales integrados, servicios compartidos y / o centros de excelencia.
  • Equipos multifuncionales con habilidades únicas para apoyar a los responsables de la toma de decisiones en la organización.
  • La creación de indicadores (KPIs) NO financieros para orientar la asignación de capital hacia la creación de valor para los clientes y los clientes internos.

Comparando los recursos tecnológicos entre organizaciones que contaban con líderes financieros ágiles y las que no los tenían, es interesante observar que los lideres ágiles son más propensos a implementar tecnologías emergentes como la automatización de procesos robóticos (44% frente a 12%) y ERP en la nube para estandarizar sus procesos contables (45% frente a 17%). Resulta muy revelador que las empresas respaldadas por líderes financieros ágiles mostraron una probabilidad considerablemente mayor de reportar un crecimiento positivo de los ingresos (89% frente al 63%) y una mayor rentabilidad (95% frente al 70%).

Finalmente, Simons y Sexton identifican como práctica recurrente entre los líderes financieros ágiles el identificar y medir los impulsores de valor intangibles, tales como: la satisfacción del cliente, la calidad de los procesos comerciales, las relaciones con el cliente, la calidad de las personas (capital humano) y la reputación de la marca. Y es que las áreas financieras tienen un papel clave como intermediarios asegurando que la información relevante no solo se valida, sino que también se pone a disposición de quienes toman las decisiones. Las áreas financieras ágiles juegan un rol de conectores, impulsando la disciplina financiera, la ejecución, la responsabilidad y la estrategia, actuando como el tejido conectivo de toda la empresa.

En resumen, para ser un líder de finanzas ágil no basta con ser muy buenos en finanzas, hay que desarrollar nuevas habilidades, familiarizarse con las nuevas tecnologías, y llevar a la práctica estos conocimientos. Un descubrimiento tranquilizador y esperanzador del estudio es que ni la edad de las personas ni la de una organización son barreras convertirse en un líder financiero ágil: lo mismo empresas con menos de 10 años de existencia que con incluso 50 años cuentan con áreas financieras líderes. Y lo más importante, los líderes de finanzas ágiles tienen una oportunidad única, en palabras de Simons y Sexton: “El maravilloso beneficio de una empresa digital ilustrada es que, además de tomar mejores decisiones y optimizar todos sus activos, también está gastando menos en cosas que no hacen avanzar la agenda de la empresa o capacitan a los empleados o clientes, y gastan más en las fortalezas de su negocio. Nunca ha habido un momento más importante para estar en finanzas utilizando sus conocimientos basados en datos y su visión de las operaciones de toda la empresa para guiar a su organización a través de los tiempos inciertos de hoy”.

Autor: Conciliac Team.

Referencias:

Peter Simons, Lori A. Sexton, “AGILE FINANCE REVEALED, The New Operating Model for Modern Finance”, Oracle  & AICPA, 2017.

https://www.oracle.com/es/applications/erp/agile-finance.html

David A.J. Axson , “Finance 2020: Death by digital”, Accenture, 2015. https://www.accenture.com/t20150902T015110__w__/us-en/_acnmedia/Accenture/Conversion-Assets/DotCom/Documents/Global/PDF/Dualpub_21/Accenture-Finance-2020-PoV.pdf