La forma en que nuestras industrias producen, de alguna manera, han determinado la forma en que nos organizamos como sociedad para relacionarnos los unos con los otros, los conocimientos y tecnologías que debemos tener y difundir, los oficios y profesiones necesarias para sostener estos medios y, en última instancia, la forma en que nos percibimos y valoramos. En los últimos trescientos años, hemos recorrido al menos tres revoluciones que han modificado nuestras industrias: la Primera Revolución Industrial inició a finales del siglo XVIII y hasta mediados  del siglo XIX, caracterizada por las máquinas de vapor y la mecanización. La Segunda Revolución Industrial inició en la segunda mitad del siglo XIX hasta principios del siglo XX, donde destacaron los avances en los transportes (principalmente trenes), producción en masa y líneas de ensamble, uso de la electricidad con fines domésticos e industriales, la automatización y el uso del petróleo. La Tercera Revolución Industrial inició a mediados del siglo XX hasta principios del siglo XXI, y la caracterizaron el uso de computadoras, internet, y el almacenamiento de información.

Así, llegamos a lo que muchos consideran los inicios de una Cuarta Revolución Industrial, o Industria 4.0, una etapa caracterizada por la inteligencia artificial, la acumulación creciente de grandes cantidades de datos (Big Data), el uso de algoritmos para procesarlos, y la interconexión masiva de sistemas y dispositivos digitales en un mundo completamente conectado.

En 2016, PWC publicó un estudio realizado a más de 26 industrias localizadas en más de 26 países, para identificar el estado global del sector, sus principales tendencias y retos. Para PWC, la Industria 4.0 está conducida por tres grandes tendencias:

  • Digitalización e integración de cadenas de valor verticales y horizontales.
  • Digitalización de la oferta de productos y servicios.
  • Modelos de negocio digitales y acceso al cliente.

Desde luego, sostener estas iniciativas no es sencillo: de acuerdo con la encuesta de PWC, las industrias estimaron una inversión de $907 billones de dólares en la Industria 4.0: “el foco principal de estas inversiones estará en tecnologías digitales como sensores o dispositivos de conectividad, y en software y aplicaciones como sistemas de ejecución de fabricación. Además, las empresas están invirtiendo en capacitar a los empleados e impulsar el cambio organizacional requerido. El 55% de las inversiones esperan una recuperación dentro de dos años”. En promedio, las compañías esperan reducir los costos operativos en un 3.6% anual, al tiempo que aumentan la eficiencia en un 4.1% anual, siendo la industria de papel y empacado la que espera una mayor reducción de costos, 4.2%, seguida de la automotriz y la industria Química con 3.9%.

En el corazón de la Cuarta Revolución Industrial se encuentran los datos. Veamos en números lo que representa esta transformación:

Mientras que se estima que para 2020 habremos creado 40 zettabytes en datos (40,000 millones de terabytes), resulta paradójico que 1 de cada 3 líderes no confían en la información sobre la que toman decisiones, y 27% no están seguros sobre qué tanto de sus datos son inexactos. Esta complejidad se explica en parte por el enorme flujo continuo de datos que proporcionan el creciente número de sensores, sistemas integrados y dispositivos conectados, así como la creciente red horizontal y vertical de cadenas de valor. De acuerdo con PWC, el reto no es menor, ya que “los datos provienen de múltiples fuentes, en diferentes formatos, y es necesario combinar datos internos con datos de fuentes externas. El análisis de datos experto y efectivo es esencial para usar los datos y crear valor. Y con tantos puntos de entrada, las empresas deben adoptar un enfoque riguroso y proactivo para la seguridad de los datos y los problemas relacionados y trabajar para generar confianza digital”. Por ello, muchas de estas industrias ya confían sus procesos de normalización de datos, data matching y conciliación a herramientas como Conciliac, capaces de responder a la velocidad y volúmenes de información cada vez mayores, que están procesando industrias tan diferentes como son la aeronáutica, la fabricación de maquinaria agrícola y minera, o la fabricación de empaques. Estas industrias son clientes de Conciliac, y utilizan sus soluciones para resolver problemas de data matching tan diversos como pueden ser las conciliaciones bancarias, contables, expenses, activos fijos, ventas o fees, donde es necesario relacionar cualquier tipo de información independientemente de su origen.

Sin duda, nos encontramos apenas en el principio de un enorme cambio, donde tendremos industrias con productos físicos en su núcleo, rodeados de interfaces digitales y servicios basados en datos. Es decir, verdaderas empresas digitales que trabajarán junto con clientes y proveedores en ecosistemas digitales industriales. Y esta transformación no será exclusiva de ciertos mercados o regiones: a nivel global, la transformación de las industrias nos transformará también como sociedad.

Autor: Conciliac Team

Referencias:

Reinhard Geissbauer, Jesper Vedso, Stefan Schrauf: “Industry 4.0: Building the digital enterprise”, PwC, 2016
https://www.pwc.com/gx/en/industries/industries-4.0/landing-page/industry-4.0-building-your-digital-enterprise-april-2016.pdf

“Industria 4.0”, Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Industria_4.0

IBM Big data hub
https://www.ibmbigdatahub.com/infographic/four-vs-big-data.