“El horizonte son nuestras paredes. De algún modo, todos somos Ulises, representantes de una especie que perdió el rumbo pero descubrió así su principal hazaña: volver a casa.”, nos dice el escritor Juan Villoro el 20 de marzo de 2020, cuando debido al COVID-19, una gran parte de la fuerza laboral se encuentra replegada en sus casas, sin importar el país o continente. Y como el héroe Ulises de la Odisea, hemos vuelto al hogar.

La pregunta es: ¿Estamos preparados para trabajar desde el hogar?

Desde el punto de vista operativo, trasladar los recursos que habitualmente tenemos en la oficina para desempeñar las tareas habituales puede representar todo un reto al reubicarlas en el hogar. Veamos tres de estos desafíos:

  1. Conexión a los sistemas corporativos. Si la empresa no ha trasladado sus sistemas a la nube, acceder a los sistemas que empleamos diariamente puede ser un problema logístico y de seguridad. Las redes locales siguen siendo fortalezas donde viven los sistemas centrales, y por lo tanto debemos mantenerlos a salvo de ataques. Abrir las puertas para acceder de manera segura y remota a estas redes es costoso y requiere inversiones que son difíciles para las pequeñas y medianas empresas.
  2. Internet limitado. El internet que disponen las empresas por lo general es de gran capacidad, alta disponibilidad y simétrico (es decir, la información que entra por internet va a la misma velocidad que la información que mandamos fuera). Sin embargo, el internet del hogar no tiene estas características: no tiene gran capacidad, no es estable, y es asimétrico, ya que está diseñado para bajar información y consumir música, videos, etc., pero no para subir información.
  3. Enlace seguro. Las empresas pueden desplegar una gran cantidad de recursos para proteger la información cuando estamos dentro de la red corporativa. Sin embargo, cuando estamos fuera de esta red, pocas son las empresas que son capaces de construir un túnel que permita a sus empleados trabajar remotamente con la misma eficiencia, rapidez y disponibilidad con que lo hacen desde sus puestos de trabajo.

Conciliac es una solución que está lista para trabajar desde casa, sin ninguno de estos problemas. Conciliac es capaz de cruzar, consolidar, validar y conciliar cualquier tipo de datos, automatizando procesos mediante su tecnología RPA (Robotic Process Automation). Veamos cómo resuelve los desafíos del trabajo remoto:

  1. No requiere conexión a sistemas corporativos. Conciliac es una solución que puede instalarse en el equipo portátil de los analistas, por lo que viajará con ellos cuando tengan que estar en casa. Esto no significa que sus capacidades sean menores a los de otros sistemas corporativos: los componentes de Conciliac son altamente eficientes y aprovechan de manera inteligente los recursos de cómputo del equipo en que están instalados, lo que permite una alta productividad con ahorros significativos de tiempo y costos.
  2. No está sujeto a las restricciones de internet. Al ser un sistema on-premise, es decir instalado en el equipo local, no requiere Internet para operar. Esto optimiza los recursos con los que se cuenten en casa, ya que casi cualquier tipo de conexión a Internet será suficiente para descargar los archivos que sean necesarios para ser procesados por Conciliac. Una de las fortalezas de Conciliac es su flexibilidad para procesar prácticamente cualquier tipo de fuente de datos.
  3. Seguridad garantizada. Con Conciliac no es necesario establecer conexiones seguras para operarlo, ni existen riesgos de utilizar herramientas de terceros u otros medios que pudieran exponer la información más delicada de la organización. La operación directa en el equipo portátil aísla el riesgo del acceso no autorizado a información confidencial. Y si esto fuera poco, Conciliac internamente encripta la información que procesa, de modo que tu información estará segura.

Si ya tengo Conciliac dentro de mis herramientas de trabajo, ¿hay algo más que puedo hacer para ser efectivo mientras trabajo desde casa? Por supuesto: te compartimos cuatro consejos del portal Inc.com:

Compartir tu horario de trabajo. Informa a tu equipo y compañeros de trabajo, así como a tus familiares tus horas de oficina, y apégate a ese horario. Esto les permitirá saber cuándo estas disponible, y evitará interrupciones.

No te quedes en ropa de dormir. Tomar una ducha y vestirte para ir a trabajar te permitirá tener la actitud mental adecuada para trabajar en casa, y separar el tiempo personal del tiempo de trabajo.

Establece un área de trabajo dentro de casa. Define un área donde puedas trabajar, de preferencia con una silla cómoda y una mesa o escritorio. Un espacio consistente te permitirá ser productivo y eficiente.

Toma descansos. Mientras que en la oficina puedes tener descansos espontáneos y conversaciones refrescantes, esto podría no ocurrir en casa. Se recomiendan descansos de 5 a 7 minutos cada 30 minutos, o un descanso largo de 20 minutos cada 1-2 horas.

Autor: Conciliac team.

Referencia:

Juan Villoro: “Volver a Casa”, etcétera
https://www.etcetera.com.mx/opinion/volver-a-casa-por-juan-villoro/

“5 Do’s and Don’ts of Working Remotely”, Marzo 2020, Inc.com
https://www.inc.com/video/remote-work-dos-donts.html