Las criptomonedas son un activo digital que ha atravesado un enorme crecimiento en los últimos tiempos debido a varios factores, entre ellos, la decisión por parte de algunos gobiernos de darle curso legal a la moneda. No obstante, también han sufrido reveses que han puesto en duda su viabilidad, como el más reciente episodio conocido como el «criptoinvierno». 

En el universo cripto, se llama «invierno» a la tendencia bajista que se produce de forma prolongada. Hasta el momento hubo cinco de ellos, entre 2017 y 2021. El más dramático de ellos fue el que ocurrió en 2018 y fue el que le dio nombre al fenómeno. Durante ese año, el bitcoin cayó un 80% con respecto a los máximos históricos. Más cerca, durante el 2021, el “invierno” duró entre 14 y 10 semanas y provocó que el bitcoin perdiera entre un 45% y un 47%. 

Este último episodio fue provocado por varias cuestiones como la inflación sufrida a nivel mundial, que provocó una alza de la tasa de interés en las principales economías occidentales como Estados Unidos, Reino Unido y Canadá entre otros. Completan el panorama de incertidumbre mundial la tensión geopolítica por la guerra entre Rusia y Ucrania y los confinamientos en Shangai por el rebrote de Covid-19. 

Esta conjunción de variables llevó al Bitcoin a depreciarse inesperadamente un 77% de su valor, cayendo hasta la barrera de los US$ 28 mil. En el caso de Ethereum, la segunda cripto más importante del ecosistema, perdió el 31% de su valor durante mayo. El efecto dominó también afectó a la “stablecoin” de Terra, LUNA, que cayó más del 100% al pasar de los 118 dólares a valer 0,09 dólares, golpe del cual aún no se puede recuperar. 

¿Qué hay detrás del derrumbe cripto? 

Las criptomonedas tienen muchas características que las hacen únicas, como el no estar reguladas por un banco central o entidades parecidas. Esta diferencia con las monedas fiat (emitidas por los Estados) o las acciones, hace que no necesiten intermediarios en las transacciones y, en cambio, se usen cadenas de bloques (blockchain) para registrar los movimientos contables, de esta forma se lleva un control global y se evitan posible fraudes ya que cada transacción es validada por múltiples computadores a nivel mundial.

Cualquiera creería que, gracias a esta condición, las criptomonedas son ajenas al contexto internacional. Por el contrario, en la medida en que más inversores se ven atraídos por este mercado y los interesados son instituciones de gran envergadura —Tesla y su inversión en bitcoin es un buen ejemplo— lo que pasa en los mercados bursátiles tradicionales empieza a tener un impacto directo en la cotización de las criptodivisas. 

Por eso, la decisión del Gobierno de Estados Unidos de subir la tasa de los bonos como estrategia para combatir la inflación impactó negativamente en el mercado criptográfico, y en paralelo al mercado de acciones de empresas tecnológicas, que vienen sufriendo caídas desde principio de año.  

Por ejemplo, la firma de streaming de series y películas Netflix acumula una caída del 43% en los últimos 6 meses mientras que otras como eBay o Tesla descendieron alrededor del 11%. 

Según apuntan los expertos, la actualización de la tasa de interés es una maniobra financiera que impacta directamente en mercados altamente especulativos y volátiles como el criptográfico. En consecuencia, los inversores -con carteras que superan los miles de millones de dólares- migran temporalmente su capital a inversiones más «seguras» y a largo plazo. 

¿Qué hacer en este contexto? 

Los expertos en la industria de las criptomonedas explican que el mercado ingresó en un “ciclo bajista”, algo que ocurre en los mercados de acciones tradicionales, de bienes raíces o petrolero, entre otros. Por eso, la recomendación es que no hay que alarmarse. Por el contrario, aseguran que es un buen momento para aprender a invertir a largo plazo y diferenciar qué tipo de proyectos tienen un modelo de negocios más sólido. 

Iñaki Apezteguia, docente y comunicador cripto de origen argentino, publicó una columna donde dice que “estamos transcurriendo un mercado bajista que empezó cuando el bitcoin llegó a su precio histórico de US$ 69.000 en noviembre de 2021. Hoy está corrigiendo un 60% y lleva unos 180 días a ese valor”. 

Para el especialista “es de esperar que queden unos 100 días más o menos si respetamos la historia de un mercado bajista; hoy hay miedo en general con un bitcoin a US$ 22.500, cuando no mucho tiempo atrás era pura euforia, tener en cuenta eso”. 

El comunicador indica que la mejor forma de poder operar no solamente es “pensar que los precios siempre van a ir para arriba”. “Siempre antes de un ciclo bajista hay uno alcista. Además, los pisos en los precios son cada vez más altos”, reflexiona.  

“Lo más saludable es que se considere un mercado bajista como la oportunidad de comprar buenos proyectos a bajos precios, pero para eso hay que saber o provisionar este tipo de situaciones […]. En ese sentido, el secreto está en poder transitar un mercado bajista sin irse al extremo de pensar: ‘acá se terminó todo’”, agrega. 

Conciliac Teaminfo@conciliac.com